Aceite de oliva: la guerra de precios se intensifica en españa

El mercado del aceite de oliva español, tradicionalmente un bastión de estabilidad y calidad, se encuentra sumido en una turbulencia sin precedentes. Las fluctuaciones de precios, que alcanzan niveles preocupantes para productores y consumidores, ponen de manifiesto la fragilidad de un sector vital para la economía nacional.

Un mercado en constante movimiento

Según los últimos datos, fechados el 13 de marzo de 2026, el precio del aceite de oliva virgen extra se sitúa en 4.05 €/kg, mientras que el virgen oscila en torno a los 3.51 €/kg y el lampante, el más económico, se vende a 3.183 €/kg. Estas cifras, recopiladas por Infaoliva, Almazaras Federadas de Córdoba y la Junta de Andalucía, reflejan una realidad compleja, influenciada por factores climáticos, oferta y demanda, y costos de producción.

El sector olivarero español, como señala el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), es una pieza clave de nuestro agroalimentario, representando el 70% de la producción de la Unión Europea y el 45% a nivel mundial. España no solo lidera en superficie cultivada (2,75 millones de hectáreas), sino también en exportación, con más de 150 países como destino y una balanza comercial favorable. Pero esta hegemonía se ve amenazada por las inclemencias del tiempo y la incertidumbre económica.

El clima, el principal antagonista

El clima, el principal antagonista

El año 2025 no fue generoso con los olivos españoles. Las sequías y las inundaciones, eventos cada vez más frecuentes debido al cambio climático, han diezmado la producción, disparando los precios. Expertos de Olive Times estiman que la producción global en los principales países productores (Grecia, Italia, Portugal, España, Túnez y Turquía) podría alcanzar los 2.65 millones de toneladas métricas, una cifra inferior a la de 2024/25 (2.94 millones) y por debajo de la media quinquenal (2.41 millones).

Ante esta situación, el MAPA ha planteado la posibilidad de activar un mecanismo de retirada de producto del mercado, una medida excepcional que busca evitar la venta de aceite por debajo de sus costos. Sin embargo, su aplicación definitiva está pendiente de la publicación de la orden definitiva, condicionada a la confirmación de estimaciones de producciones elevadas y posibles desajustes.

Andalucía, el corazón del olivar

La inmensa mayoría de la producción española (alrededor del 80%) se concentra en Andalucía, con la provincia de Jaén a la cabeza (aproximadamente el 37% del total). El “mar de olivos” jienense, un paisaje único en el mundo, es un testimonio de la tradición olivarera de la región y de su apuesta por la tecnología y la calidad. Con 1,67 millones de hectáreas dedicadas al cultivo, Andalucía es el motor del sector, pero también el más vulnerable a las adversidades climáticas.

Más de 350 mil agricultores dependen del olivar, generando alrededor de 15 mil empleos y más de 32 millones de jornales por campaña. El cultivo no solo es una fuente de ingresos para las familias rurales, sino también un elemento cohesionador de las comunidades locales, gracias al fuerte movimiento cooperativo.

La incertidumbre que rodea al mercado del aceite de oliva español exige una respuesta rápida y coordinada. El futuro de un sector que representa un pilar fundamental de nuestra economía y de nuestra identidad depende de la capacidad de adaptación a un entorno cada vez más impredecible. La cosecha de 2026, y las medidas que se tomen ahora, serán determinantes para el devenir de esta industria centenaria.