Caída en polideportivo: justicia rechaza indemnización tras años de batalla

Un largo y complejo litigio llegó a su fin este viernes en San Martín, cuando la Cámara de Apelación confirmó el rechazo a la demanda de una joven que buscaba una indemnización tras sufrir una caída en un polideportivo municipal. El caso, que se remonta a 2009, reaviva el debate sobre la responsabilidad en el mantenimiento de espacios deportivos públicos y la dificultad de probar la causalidad en accidentes de este tipo.

La demandante, que se encontraba realizando una clase de preparación física para guardavidas, alegó haber resbalado debido a la existencia de un pozo en la pista de atletismo del polideportivo, ubicado en la zona oeste del Gran Buenos Aires. La demanda, presentada contra la organización educativa que impartía la clase, la aseguradora que los cubría y el propio municipio, buscaba una reparación económica por las lesiones sufridas.

Sin embargo, tanto el juez de primera instancia como ahora la Cámara de Apelación consideraron que no se había acreditado el nexo causal entre la caída y la supuesta negligencia de los demandados. El informe municipal, crucial en la decisión, describió la pista como apta para la actividad física, y el testimonio del profesor a cargo de la clase apuntó a un “mal paso” por parte de la reclamante, contradiciendo su relato inicial sobre la existencia de un pozo.

La clave del fallo reside en la valoración de la prueba. Los jueces consideraron que la denuncia administrativa presentada poco después del accidente no mencionaba el pozo ni ningún desperfecto en el terreno, lo que debilitó la argumentación de la parte reclamante. La apelación, que cuestionó la priorización del testimonio del profesor sobre los testigos presentados por la demandante, no logró convencer a la Cámara.

“La crítica sobre la ubicación no tiene la entidad suficiente para derribar la conclusión principal: que no se probó el hecho generador de responsabilidad”, señaló la resolución, subrayando la dificultad de demostrar la existencia del supuesto pozo y su relación directa con la caída.

La sentencia impuso las costas del proceso a la parte reclamante, aplicando el principio objetivo de la derrota. Un final agrio para una historia que, tras casi dos décadas, se cierra sin compensación económica, dejando en evidencia la complejidad de los procesos judiciales y la importancia de documentar con precisión los detalles de un accidente desde el primer momento.

Una lección sobre la prueba y la responsabilidad

Una lección sobre la prueba y la responsabilidad

Este caso sirve como recordatorio de la necesidad de una documentación exhaustiva y precisa en caso de accidentes en instalaciones públicas. La contradicción entre la denuncia inicial y la demanda judicial, unida a la falta de pruebas concluyentes sobre la existencia del supuesto pozo, fue determinante para el fallo adverso. La responsabilidad en el mantenimiento de espacios públicos es innegable, pero probar la negligencia y el nexo causal entre un defecto y un daño resulta un desafío legal considerable.