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El tec de monterrey se reinventa: un hub para emprendedores que desafía las reglas

David Garza Salazar, presidente del Tec de Monterrey, no es solo un líder académico; es un hombre marcado por la historia migratoria de su familia y un ferviente creyente en el poder transformador de la educación. Su historia, tan personal como inspiradora, es el reflejo de una institución que busca romper moldes y convertirse en el motor de innovación de América Latina.

Un legado familiar que impulsa el futuro

El apellido Garza resuena con fuerza en Monterrey, un eco de la visión de Eugenio Garza Sada, fundador del Tec. Para David Garza Salazar, esta conexión es más que un mero parentesco; es una herencia de responsabilidad y un compromiso con el progreso. Su abuelo, un hombre que cruzó el río en busca de una vida mejor, encarna la resiliencia y la determinación que impulsaron a su familia a construir un futuro en México. “Tengo un gran respeto por los migrantes”, afirma Garza Salazar, con la mirada fija en un punto más allá del edificio del Hub de Innovación.

El hub de innovación: un puente hacia el éxito emprendedor

El hub de innovación: un puente hacia el éxito emprendedor

La inauguración del Hub de Innovación y Emprendimiento Eduardo Garza T. representa un hito en la estrategia del Tec de Monterrey. No se trata solo de un edificio moderno y equipado; es un ecosistema diseñado para conectar talento, inversión y oportunidades. El Tec busca, con este nuevo espacio, cubrir una carencia alarmante en México: el 80% de las startups no reciben el apoyo necesario, ya sea del sector público o privado. El Hub se propone ser ese catalizador, ese puente que impulse a los emprendedores a alcanzar su máximo potencial.

“Efectivamente, por un lado existe la intención de estrechar y potenciar aún más el gran talento y el liderazgo de nuestros Exatec”, explica Garza Salazar. La comunidad de Exatec suma casi 400.000 personas, un tesoro de conocimiento y experiencia que el Tec busca canalizar hacia la creación de nuevas empresas y soluciones innovadoras. Pero la visión va más allá de la comunidad del Tec; el Hub busca atraer a profesionales del campo, ofreciéndoles un entorno propicio para el desarrollo de sus ideas.

Más que financiamiento: mentoría, expertos y conexiones

Más que financiamiento: mentoría, expertos y conexiones

El Hub no se limita a proporcionar capital. Su propuesta de valor reside en la creación de una red de conexiones, la oferta de mentoría especializada y el acceso a expertos en diversos campos. “Uno de los aspectos tiene que ver con la conexión, la mentoría, los expertos y también los recursos —principalmente financieros— que pueden venir de VCs o de inversionistas”, detalla Garza Salazar, subrayando la importancia de la colaboración y el apoyo integral para el éxito de los emprendedores.

Un compromiso a largo plazo con méxico y américa latina

El Tec de Monterrey no se conforma con ser una universidad de clase mundial; aspira a ser un agente de cambio en la región. Su estrategia de internacionalización se enfoca en América Latina, reconociendo las similitudes culturales y los desafíos compartidos. “Aspiramos a ser una universidad de clase mundial, pero sabemos que estamos en un contexto de muchos desafíos. Ciertamente no podemos decir que nuestro contexto de país sea de clase mundial”, reflexiona Garza Salazar. La apuesta por la educación continua y el desarrollo profesional, con el lanzamiento de una nueva marca en este ámbito, es una muestra de su compromiso con el futuro.

El Tec no teme asumir riesgos ni equivocarse. “Si vemos que el impacto sería muy diferente si lo hiciéramos, hay que intentarlo. No hay nada peor que dejar pasar una oportunidad”, afirma Garza Salazar, encapsulando la filosofía emprendedora que impulsa a la institución. Con el Hub de Innovación como punta de lanza, el Tec de Monterrey se posiciona como un faro de esperanza y un motor de desarrollo para México y toda la región.