España alcanza un nuevo récord histórico de afiliados a la Seguridad Social: el empleo extranjero impulsa la cifra

Madrid se despertó este martes con la noticia de que la afiliación a la Seguridad Social ha alcanzado un máximo histórico en julio, superando los 22,5 millones de ocupados. Un dato que, aunque celebrado por el gobierno, esconde una realidad compleja: el crecimiento se debe, en gran medida, a la incorporación de trabajadores extranjeros tras la reciente regularización extraordinaria.

El empleo extranjero, motor del crecimiento

El empleo extranjero, motor del crecimiento

Según datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, el empleo extranjero ha experimentado un notable aumento, alcanzando los 3,5 millones de ocupados, lo que representa el 15,6% del total. De estos, 262.475 se encuentran afiliados en alta gracias a la regularización, una cifra que, inevitablemente, ha impactado en las estadísticas.

Pero la llegada de estos trabajadores regularizados también ha contribuido a un incremento del paro registrado, que se situó en 2.311.499 personas en julio. Aunque esta cifra representa la más baja desde 2007, la ministra de Inclusión, Elma Saiz, ha reconocido que parte de este aumento se debe al colectivo de parados sin empleo anterior, que ha crecido en 8.268 personas.

El mercado laboral español, a pesar de estas particularidades, sigue mostrando un crecimiento excepcional en lo que va de 2026. La ministra Saiz ha destacado que la afiliación ha aumentado en 66.652 personas este año y en 642.562 en los últimos doce meses, subrayando el papel esencial que juegan los trabajadores extranjeros en el dinamismo del mercado laboral, con un aumento de 420.875 afiliados en el último año.

El sector servicios, la construcción, la industria y la agricultura también han experimentado un aumento del paro en julio, aunque la ministra ha insistido en que la reforma laboral ha hecho que el paro sea menos sensible a la estacionalidad.

En cuanto a los contratos, se registraron 1.587.141 en julio, de los cuales 617.211 fueron indefinidos, lo que supone un 38,9% del total. Un dato que, aunque positivo, no disipa las dudas sobre la calidad del empleo generado en el país. La afiliación al régimen general creció en 40.016 personas, impulsada por los sectores de sanidad, comercio y hostelería, mientras que el sector educativo experimentó un retroceso significativo.

La situación por comunidades autónomas es desigual: Andalucía, Extremadura y Cantabria han visto una disminución del desempleo, mientras que en Cataluña, la Comunidad Valenciana y Madrid ha aumentado.

La cifra de afiliados al régimen especial de trabajadores autónomos se situó en 3.472.357, un ligero descenso con respecto a junio, pero superior al registrado en el mismo mes de 2025. El desempleo femenino aumentó en 7.707 personas, mientras que el masculino lo hizo en 11.810, aunque el desempleo juvenil continuó su tendencia a la baja, disminuyendo en 238 personas.

En definitiva, el mercado laboral español se encuentra en una encrucijada: un crecimiento impulsado por la llegada de trabajadores extranjeros, pero con desafíos importantes en cuanto a la calidad del empleo y la distribución territorial del desempleo. La estabilidad económica del país dependerá de la capacidad de abordar estos retos con políticas que fomenten un crecimiento sostenible e inclusivo.