Frigiliana: un atropello múltiple deja siete heridos, incluidos niños
El apacible pueblo de Frigiliana, en la Axarquía malagueña, se vio sacudido ayer por un incidente que ha conmocionado a sus vecinos: un atropello múltiple en la terraza de un bar ha dejado siete personas heridas, dos de ellas menores de edad.

La cronología de un accidente inesperado
Los hechos ocurrieron alrededor de las 19:30 horas, cuando varios testigos alertaron al 112 de que un turismo había embestido a un grupo de personas que disfrutaban de la tarde en la terraza de un establecimiento ubicado en la calle San Sebastián. La rapidez con la que se propagó la noticia generó una gran preocupación entre los residentes locales.
Entre los afectados se encuentran dos niños, de 5 y 14 años, así como tres mujeres de 48, 79 y 45 años, y dos hombres de 44 y 77 años. La gravedad de las heridas ha variado, requiriendo la intervención inmediata de los servicios sanitarios. El menor de 14 años, con heridas menos graves, fue trasladado al Centro de Atención Primaria de Nerja, mientras que el resto fueron llevados al Hospital de la Axarquía para recibir atención médica especializada.
La Policía Local ha abierto una investigación para esclarecer las causas del accidente. Una de las líneas de investigación que se está barajando es la posibilidad de que la conductora del vehículo haya sufrido algún problema de salud repentino. La magnitud del suceso ha generado un debate sobre la seguridad en las zonas de ocio del municipio y la necesidad de reforzar las medidas preventivas para evitar este tipo de incidentes.
Pero hay un detalle que preocupa especialmente: la vulnerabilidad de los menores. La imagen de los niños heridos ha impactado profundamente en la comunidad, y ha reavivado el debate sobre la importancia de la seguridad infantil en espacios públicos. La investigación se centrará, en parte, en determinar si se podrían haber tomado medidas adicionales para proteger a los presentes en la terraza.
La cifra habla por sí sola: siete vidas alteradas en un instante. Un recordatorio de la fragilidad de la existencia y la importancia de la precaución, incluso en los rincones más tranquilos de Andalucía.
