Gasolina en panamá: el estrecho de ormuz amenaza con subir los precios
El bolsillo de los panameños vuelve a temblar. A partir de este viernes, 24 de julio, llenar el tanque será más caro, y la incertidumbre en Oriente Medio apunta a que esta no será la última subida. La Secretaría Nacional de Energía ha anunciado un nuevo incremento en los precios de los combustibles, y la factura en la gasolinera se antoja salada.
Diésel y gasolina: ¿quién paga más?
El diésel bajo en azufre lidera la escalada, con un aumento de 18.3 centavos por litro, lo que equivale a 69.3 centavos por galón. Pero la gasolina tampoco se queda atrás: la de 95 octanos subirá 8.4 centavos por litro (31.8 centavos por galón), mientras que la de 91 octanos lo hará en 7.4 centavos por litro (28 centavos por galón). El litro de gasolina de 95 octanos costará ahora $1.26 en Panamá y Colón, la de 91 octanos llegará a $1.18, y el diésel, nuevamente, se posiciona como el combustible más afectado, alcanzando los $1.27.
Este ajuste, que estará vigente hasta el 7 de agosto, supone el segundo mayor incremento para el diésel en lo que va de año y el tercero más pronunciado para las gasolinas. Recordemos que el pico más alto se registró el 20 de marzo, cuando las tensiones internacionales dispararon los precios.

El fantasma de oriente medio: ¿geopolítica en la gasolinera?
Pero, ¿qué está detrás de este nuevo repunte? La respuesta, según la propia Secretaría Nacional de Energía, reside en las tensiones geopolíticas en Medio Oriente. La escalada de ataques entre Irán e Israel, unida a la creciente incertidumbre sobre el tránsito de buques por el estrecho de Ormuz (una vía crucial por donde pasa cerca del 20% del petróleo mundial), han encendido las alarmas y elevado las cotizaciones internacionales del crudo.
El estrecho de Ormuz, ese cuello de botella estratégico, es un punto de máxima vulnerabilidad. Cualquier amenaza de bloqueo o interrupción del tránsito marítimo puede desencadenar una crisis en los mercados energéticos. La sola posibilidad de un incidente eleva las primas de riesgo, los costos de transporte y los seguros marítimos, presionando al alza los precios.
Para el conductor promedio, el impacto se traduce en un aumento significativo en el gasto. Llenar un tanque de 15 galones con gasolina de 95 octanos implicará pagar alrededor de $4.77 adicionales, $4.20 más con gasolina de 91, y la cifra más abultada, $10.40, para aquellos que utilicen diésel. Un golpe considerable para el presupuesto familiar.
Aunque el futuro de los precios dependerá de la evolución del mercado internacional, lo que es evidente es que la volatilidad geopolítica se ha instalado en las gasolineras panameñas. Y mientras las tensiones persistan en una de las principales rutas petroleras del mundo, la incertidumbre seguirá siendo la compañera de viaje de los conductores.