Kiev bajo ataque: Rusia lanza un asalto masivo mientras protestas exigen el regreso de Fedorov
Una nueva noche de horror se cierne sobre Kiev. El sábado por la madrugada, Rusia desató un ataque masivo con misiles balísticos y drones, dejando un saldo de al menos nueve muertos y más de 30 heridos. El ataque, que se produjo en un contexto de creciente tensión interna en Ucrania, ha reavivado las preocupaciones sobre la escalada del conflicto y la seguridad de la capital ucraniana.
El ataque más reciente: una noche de devastación
Según información proporcionada por el presidente Volodímir Zelensky, las fuerzas rusas lanzaron cerca de 200 drones de ataque y 35 misiles, incluyendo 27 misiles balísticos, concentrando la mayor parte de sus esfuerzos en la capital. Zelensky lamentó la escasez de interceptores, afirmando que “solo se interceptó un misil balístico, simplemente porque no hay interceptores”. El ministro de Asuntos Exteriores, Andrii Sybiha, describió la situación como una “noche infernal” en redes sociales.
Este ataque se produce apenas unos días después de otro bombardeo balístico en la madrugada del jueves que afectó principalmente a zonas del oeste de Ucrania, regiones que rara vez son blanco de ataques rusos. Un misil impactó en una zona rural polaca, generando nuevas inquietudes sobre una posible confrontación directa entre Rusia y la OTAN, más de cuatro años después de la invasión rusa a gran escala.

La crisis de los interceptores y la ayuda occidental
La dependencia de Ucrania de los sistemas de defensa Patriot, fabricados en Estados Unidos, se ha vuelto más evidente con la escasez de misiles interceptores. La guerra con Irán ha agravado esta situación, reduciendo drásticamente el número disponible. Zelensky ha insistido en la necesidad de que los socios occidentales “entiendan que estas capacidades no se necesitan en algún depósito para escenarios hipotéticos, sino aquí y ahora, para contener y detener la guerra rusa en Ucrania”.
En una reunión con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca el martes, Zelensky ofreció a cambio la tecnología antidrones ucraniana y su experiencia en la destrucción de drones rusos e iraníes, buscando desesperadamente el suministro de misiles necesarios.

Protestas en Kiev: el clamor por Fedorov
El ataque se produce en medio de una ola de protestas en Kiev, donde miles de ciudadanos exigen el regreso del destituido ministro de Defensa, Mykhailo Fedorov. Estas manifestaciones, que comenzaron tras su abrupta destitución hace más de dos semanas, han ganado fuerza, con miles congregándose cada noche en la plaza Iván Franko, a pocos metros de las oficinas de Zelensky. La noche del viernes, la manifestación más grande hasta el momento reunió a unos 6.000 personas que marcharon por las calles del centro de Kiev, coreando “devuélvanlo” y agitando pancartas.
Los manifestantes, predominantemente jóvenes entre 20 y 30 años, argumentan que Fedorov, un reformista anticorrupción y arquitecto del programa de drones ucraniano, es fundamental para el futuro del país. Fedorov, por su parte, ha afirmado que su destitución estuvo relacionada con las reformas que impulsaba en el sistema de compras militares, reformas que, según él, generaron resistencia entre aquellos que se beneficiaban del sistema anterior.
A pesar de la destitución del comandante de las Fuerzas Armadas de Ucrania, el general Oleksandr Syrsky, y su reemplazo por Mykhailo Drapatyi, las protestas continúan, con los manifestantes prometiendo no cesar hasta que Fedorov regrese al cargo. La persistencia de estas manifestaciones, incluso después de que Zelensky cediera a una de sus principales demandas, subraya la profunda insatisfacción popular y la creciente presión sobre el gobierno ucraniano.
Mientras tanto, la Embajada de Lituania en Kiev también sufrió daños durante el ataque, aunque afortunadamente sin heridos. La explosión de un misil “a solo unos pasos de distancia” ha generado preocupación sobre la seguridad de las representaciones diplomáticas en la capital ucraniana.
El Ministerio de Defensa ruso, por su parte, afirmó haber llevado a cabo un ataque masivo contra empresas militares y centros logísticos, incluyendo instalaciones que producen componentes radioelectrónicos para drones de ataque.