La mayoría de los europeos desconocen las ayudas para comprar coches eléctricos, frenando la transición
Un alarmante estudio revela que apenas un tercio de los compradores europeos de vehículos eléctricos están al tanto de las subvenciones y deducciones fiscales disponibles para la adquisición. Esta descoordinación, según expertos, no solo supone una pérdida de ventas, sino un serio obstáculo para el cumplimiento de las políticas de electrificación de la Unión Europea.
El informe del Observatorio Europeo de Combustibles Alternativos (EAFO)
Los datos, extraídos de una encuesta a más de 3.000 conductores en los 27 estados miembros de la UE, arrojan una luz preocupante sobre la falta de información. El informe Consumer Monitor 2025 del EAFO detalla que solo el 31% de los compradores europeos conocen las subvenciones para vehículos eléctricos de batería nuevos. Un 30% ignora las deducciones fiscales, y un 21% desconoce por completo la existencia de cualquier tipo de ayuda.
Desde Faconauto, la patronal española de concesionarios, advierten que esta situación implica que una parte significativa de los ciudadanos toman decisiones de compra sin conocer todos los apoyos a los que podrían acceder. Según explican, “el cliente potencial necesita no solo producto, precio o financiación, sino también que alguien le explique el marco de incentivos”. En un mercado donde la transición a la movilidad eléctrica requiere una mayor explicación que la de los vehículos de combustión, los concesionarios pueden actuar como “traductores” de ayudas, fiscalidad y requisitos.

La clave: simplificar el acceso a las ayudas
Un estudio conjunto de Faconauto y Sigma Dos revela que el 37,8% de los consumidores no adquirirían un vehículo eléctrico sin acceso a ayudas, y otro 41,7% solo lo haría si los incentivos fueran “claros, accesibles y libres de trabas burocráticas”. La clave, por tanto, no es solo ofrecer programas de ayudas, sino garantizar que la información llegue al comprador, ya que un incentivo desconocido o difícil de solicitar pierde su capacidad de influir en la compra.
El recién aprobado Plan Auto+, dotado con 400 millones de euros, contempla ayudas de hasta 4.500 euros para la compra de coches eléctricos y 5.000 euros para furgonetas. Sin embargo, Faconauto insiste en que la eficacia del plan dependerá de su capacidad para simplificar los procedimientos y reducir la carga administrativa. La experiencia de años anteriores ha demostrado que la complejidad burocrática puede generar incertidumbre y reducir el impacto de los incentivos.
Los concesionarios, como principal canal de información y asesoramiento, desempeñan un papel fundamental en este proceso, capaces de “traducir” las ayudas y aclarar al cliente aspectos clave como el coste final del vehículo, los requisitos y cómo afectan las ayudas a su decisión. La patronal, que mantiene una interlocución habitual con el Ministerio de Industria y Turismo, espera que el programa se aplique de forma sencilla, rápida y eficaz para impulsar la demanda de vehículos electrificados y acelerar la renovación del parque automovilístico.
La cifra es clara: la falta de información está frenando la transición a la movilidad eléctrica en Europa.
