Opositores de justicia: la espera infinita que podemos denuncia
La paciencia, como dicen, tiene un límite. Y ese límite, según Podemos, se ha sobrepasado con la incorporación de miles de opositores al servicio de Justicia en España. La exigencia es clara: Félix Bolaños, ministro de Justicia, debe acelerar el proceso y poner fin a una situación que, según la formación morada, se ha convertido en un auténtico “despropósito”.

La burocracia ahoga a los nuevos funcionarios
Pablo Fernández, coportavoz y secretario de Organización de Podemos, no escatimó en críticas durante la reciente rueda de prensa. La demora, que se extiende por encima de los dos años para muchos, es, a su juicio, “incomprensible”. Ni siquiera una fecha estimada alivia la incertidumbre que sufren quienes, tras superar con éxito las pruebas de oposición, se ven atrapados en una suerte de limbo administrativo.
Lo que nadie parece entender es cómo aprobar una oposición, un proceso arduo y exigente, puede significar esperar años para ocupar una plaza pública. Y la ironía es aún mayor cuando los juzgados y tribunales, según denuncia Podemos, se encuentran “saturados y desbordados” por la falta de personal. La consecuencia directa es una ralentización en la administración de justicia que afecta a todos los ciudadanos.
La acusación de Podemos es contundente: el Ministerio de Justicia, liderado por Bolaños, está “incumpliendo sistemáticamente” los cronogramas establecidos. La exigencia no es menor: transparencia, seguridad jurídica y respeto para aquellos que esperan ansiosamente su momento de incorporarse al servicio público. No se trata solo de dar una respuesta, sino de darla con celeridad y claridad.
El ministerio, por su parte, debe ofrecer garantías y resolver esta situación. La cifra es lo que es: miles de personas en espera, juzgados colapsados y una administración que parece incapaz de gestionar sus recursos de manera eficiente. La solución, como señala Fernández, no es un deseo, sino una necesidad urgente.