Perú y ecuador: una fiesta de sabores andinos en la mesa
Lima se convirtió en el escenario de una velada culinaria que trascendió fronteras, uniendo la maestría de la cocina peruana y ecuatoriana en un menú degustación que deleitó a los presentes. No se trató simplemente de una cena, sino de un diálogo entre dos culturas a través de sus ingredientes más emblemáticos y técnicas de vanguardia.
Un viaje gastronómico andino, amazónico y costero
La iniciativa, impulsada por Marriott International como parte de su programa Chefs Viajan, reunió a Rafael Casín de la Torre, chef ejecutivo del JW Marriott Lima, y a Orlando Bastidas, su colega del JW Marriott Quito. Juntos, diseñaron un recorrido culinario que exploró la diversidad de paisajes y sabores de Perú y Ecuador, desde las alturas de los Andes hasta las exuberantes selvas amazónicas y las costas del Pacífico.
La velada comenzó con una pre-entrada que marcó el tono de la noche: pan tibio de maíz morado con ají molido en piedra, cortesía de Bastidas, un guiño a los productos compartidos por ambas regiones andinas. Casín respondió con un ceviche de rocoto ahumado, realzado con cushuros del Cusco, maíz crocante morado y un sutil aroma a tomillo del JW Garden, demostrando la riqueza de la biodiversidad peruana.
La fusión se intensificó con cada plato. Bastidas presentó un yakitori de langostino en encocado, con colonche de plátano verde, salprieta manabita y una esfera de aguacate tatemado, un homenaje a los sabores del litoral ecuatoriano. En contraste, Casín propuso un cochinillo cocido a baja temperatura, acompañado de puré de mashua negra del Cusco, una salsa de cochinillo con salvia, pisco de uva mollar de Chincha y una emulsión de setas, una muestra de la versatilidad de los ingredientes andinos.
El broche de oro lo puso Bastidas con un postre deslumbrante: Choco Banana, una paleta congelada con núcleo herbal, infusión de hierbabuena con mango caramelizado en canela, semifrío de cheesecake de fruta de la pasión y un baño de chocolate amargo, todo sobre arena de banano nitrogenado y tierra de macambo de la Amazonía. Una explosión de texturas y sabores que celebró la exuberancia de la naturaleza ecuatoriana.

Dos trayectorias al servicio de la cocina de autor
Rafael Casín, un chef peruano formado en el Instituto De los Andes y con experiencia internacional en Londres e Italia, ha sabido integrar productos locales, nacionales y orgánicos con una técnica impecable. Su paso por El Celler de Can Roca, en Girona, es testimonio de su búsqueda constante de la excelencia. Orlando Bastidas, por su parte, es una figura clave de la cocina ecuatoriana contemporánea, reconocido por su maestría en la preparación de la colada morada y la fanesca de Quito, y galardonado como Top Chef del Ecuador en 2024. Ambos chefs demuestran que la cocina de autor puede ser un vehículo para la promoción del patrimonio cultural de sus países.
Más allá de la cena, la iniciativa Chefs Viajan de Marriott International reafirma su compromiso con el intercambio gastrocultural en América Latina, promoviendo la diversidad y la riqueza de sus tradiciones culinarias. Y en Miraflores, Lima, el nuevo hotel Humano, a Tribute Portfolio, abre sus puertas, ofreciendo una experiencia de hospitalidad personalizada que conecta con la esencia de la cultura local, sumándose a la vibrante escena gastronómica y turística de la ciudad.
La fusión de estas dos cocinas no fue un simple evento gastronómico; fue una declaración de intenciones: la gastronomía como puente entre culturas, un diálogo entre sabores que enriquecen y conectan a las personas. La cocina andina, en definitiva, se consolida como un referente de innovación y tradición, capaz de sorprender y deleitar a los paladares más exigentes.