Plan de seguridad peruana: ¿copia y pega del gobierno anterior?
El gobierno de José María Balcázar ha presentado su Plan Nacional de Seguridad Ciudadana, un documento que, según fuentes internas, más que una hoja de ruta original, parece un calco de las propuestas elaboradas por su predecesor, José Jerí. En medio de una creciente ola de delincuencia que asola el país, la presentación del plan ha generado más dudas que certezas, especialmente por la opacidad con la que se ha manejado y la falta de justificación sobre su supuesta novedad.
El secreto que no es tan secreto
El presidente Balcázar prometió no revelar los detalles concretos del plan, alegando que hacerlo alertaría a los delincuentes. Sin embargo, la ironía es palpable: el documento, lejos de ser clasificado como reservado, es de acceso público, contradiciendo la propia legislación peruana. El general (r) Ernesto Pérez Rocha, experto en seguridad, cuestiona esta actitud: “No publicar el plan es una anomalía legal y, más importante aún, impide evaluar si se están cumpliendo los objetivos”.
¿Cámaras y celulares para combatir el crimen? El plan, accesible a través del Decreto Supremo N° 001-2026-IN, detalla 134 “Intervenciones Estratégicas”. Entre ellas, destacan la implementación de sistemas de videovigilancia con inteligencia artificial en 245 municipalidades y la equipación del 100% de las unidades operativas de la Policía Nacional del Perú (PNP) con cámaras corporales (bodycams). Pero la realidad es menos halagüeña: cámaras de última generación, adquiridas con una inversión de 4 millones de soles, permanecen empaquetadas, un claro ejemplo de la desconexión entre la planificación y la ejecución.
La inversión no se limita a las cámaras. El plan contempla la renovación de la flota vehicular de la PNP con 2.678 vehículos para 2028 y la adquisición de 992 celulares para los jefes de comisaría, supuestamente para mejorar la comunicación con las juntas vecinales. La fecha límite para esta última adquisición es inminente: agosto de este año.
¿Pichangas y banderas para la seguridad?
Pero quizás la parte más sorprendente del plan radica en las medidas preventivas propuestas. Para combatir la delincuencia, el gobierno contempla la organización de “Campeonatos interbarrios”, la realización de programas deportivos con 60 mil beneficiarios este año y la ejecución de “capacitaciones contra el porte de armas” en instituciones educativas. La lógica detrás de estas iniciativas es, cuanto menos, cuestionable.
Un eco del pasado
Lo que agrava aún más la situación es la confirmación de que gran parte de estas propuestas ya fueron elaboradas durante el gobierno de José Jerí. Según Infobae Perú, el Plan Nacional de Seguridad Ciudadana de Balcázar replica, con ligeras modificaciones, las iniciativas presentadas por Jerí. Incluso, la idea de realizar “izamientos de la bandera nacional” como medida preventiva fue originalmente del anterior gobierno, con una meta inicial de 6 mil ceremonias, ahora incrementada a 6 mil mensuales bajo el mandato de Balcázar.
El general (r) Pérez Rocha se muestra escéptico: “Este plan es un movimiento declarativo, difícil de ejecutar. Parece una ‘maquilladita’ a lo que ya tenía Jerí. No hay un verdadero plan de gobierno detrás”. La pregunta que se hacen analistas y ciudadanos es si este nuevo plan representa una estrategia real para combatir la delincuencia o simplemente una maniobra política para aparentar acción en un contexto de creciente inseguridad.
La ciudadanía observa con recelo, mientras la criminalidad continúa su ascenso. El tiempo dirá si este plan, plagado de ecos del pasado, será capaz de revertir la tendencia o simplemente se convertirá en otro capítulo más de la ineficacia en la lucha contra la delincuencia en Perú.
