Milei detona la crisis: acusa a opositores de conspiración para tomar el poder
El Congreso Nacional fue escenario de un discurso incendiario del presidente Javier Milei, quien acusó a la oposición, empresarios y medios de comunicación de orquestar un plan para desestabilizar su gobierno. Un relato cargado de dramatismo y acusaciones directas que, de confirmarse, sacudiría los cimientos de la Políticaargentina.
La vicepresidenta en el centro de la polémica
El mandatario no escatimó en detalles, involucrando a su propia vicepresidenta, Victoria Villarruel, en medio de la controversia. Según Milei, Villarruel sería parte de un plan para alcanzar la presidencia, una acusación que ha generado consternación en el oficialismo y ha abierto una fisura inesperada en el gobierno. La ausencia de un saludo inicial entre Milei y Villarruel al inicio de la sesión solo sirvió para alimentar las especulaciones sobre la tensa relación entre ambos.
“Lo hacía soñar con abrazar el sillón de Rivadavia”, sentenció Milei, una frase que evocó la figura histórica de Bartolomé Mitre y que, según analistas, buscaba enfatizar la ambición de Villarruel.
Acusaciones cruzadas y un clima de tensión
Pero la contienda no se limitó a la interna oficialista. Milei apuntó directamente al Congreso, acusándolo de aprobar “leyes irresponsables” que obstaculizan su agenda de reformas. Además, responsabilizó a ciertos sectores empresariales de “apostarle a una devaluación” para sacar provecho de la crisis económica, a costa del bienestar de la población más vulnerable.
Las acusaciones se intensificaron al mencionar a los gobernadores de Jujuy y Rioja, Quintela y López, respectivamente, a quienes Milei acusó de ser parte de un “contexto golpista”. La referencia a la crisis de 2001, un episodio traumático en la historia argentina, buscó alertar sobre la peligrosidad de la situación actual y la posibilidad de que la oposición esté dispuesta a recurrir a medidas extremas para recuperar el poder.
El presidente argumentó que, a pesar de las dificultades, su gobierno logró “salir de la tormenta” en su primer año, gracias al sacrificio de la sociedad. Sin embargo, la realidad económica presenta un panorama complejo, con una inflación que, si bien descendió en mayo al 1,5%, sigue siendo un problema persistente.
Riesgo país y la “aventura kirchnerista”
Milei vinculó el clima de incertidumbre económica y Política a una serie de maniobras orquestadas desde el Congreso. El mandatario denunció que la situación alcanzó su punto álgido tras las elecciones en la provincia de Buenos Aires. El denominado “riesgo Kuka”, como lo llamó Milei, disparó las tasas de interés, frenó la actividad económica y aceleró la inflación, generando pérdidas significativas en términos de crecimiento del Producto Interno Bruto. “Se perdieron 2,5 puntos de crecimiento, es decir, el riesgo Kuka nos costó además 25 millones de dólares en términos de PBI”, afirmó.
El discurso presidencial, marcado por un tono beligerante y acusatorio, deja en evidencia la profunda crisis Política que atraviesa Argentina. La puja por el poder, lejos de amainar, se intensifica, con consecuencias impredecibles para el futuro del país. La relación con Estados Unidos, especialmente con el gobierno de Donald Trump, fue presentada como un factor clave para renegociar con el FMI y evitar una catástrofe económica, pero la polarización Política amenaza con socavar cualquier intento de diálogo y consenso.