Puente comuneros i: el robo silencioso que debilita una conexión vital
La infraestructura que une Chilca y Huamancaca Chico, una arteria crucial para la región de Junín, se encuentra en una situación alarmante. No se trata de un simple problema de mantenimiento, sino de un pillaje sistemático que amenaza con poner en peligro la seguridad de miles de ciudadanos. La desaparición de decenas de pernos, paneles solares y luminarias ha expuesto una preocupante falta de control y una aparente inacción por parte de las autoridades.
La escalada del robo: de 23 a 41 pernos desaparecidos
La situación no es nueva. Vecinos de la zona denunciaron el robo de 23 pernos en abril de 2023, un número que, con el paso del tiempo, ha ido aumentando de forma inquietante. En junio de 2024, la cifra se elevó a 32, y ahora, según las últimas denuncias, la pérdida alcanza los 41 pernos. Una escalada que, según expertos, pone en riesgo la estabilidad estructural del viaducto.
“Se están robando piezas esenciales y este puente, con el tráfico diario que soporta, se puede debilitar gravemente,” advierte Hugo Dolorier, dirigente local, exponiendo la urgencia de la situación. Los responsables, según los testimonios, se aprovechan del desmonte acumulado bajo el puente para acceder a la estructura y realizar sus fechorías.
Lo que nadie cuenta es la gravedad de esta situación. La ausencia de estos pernos, como explica el ingeniero Yuri Calli Mamani, modifica la distribución de esfuerzos dentro de la estructura, obligando a los pernos restantes a soportar una carga superior a la prevista. Esto incrementa la posibilidad de fallas en las uniones metálicas y exige una evaluación técnica inmediata.

Mantenimiento deficiente y promesas incumplidas
Pero el robo no es el único problema. Los pobladores denuncian la falta de mantenimiento y el desgaste visible de las uniones, con tuercas que ya no ajustan correctamente. A pesar de las reiteradas solicitudes al Gobierno Regional de Junín, las promesas de intervención y reposición de las piezas sustraídas no se han cumplido. Eduardo Franco, otro dirigente local, lamenta que, pese a las gestiones desde 2023, “nos han respondido que iban a hacer una licitación, pero a la fecha no han cumplido”.
La desesperación es palpable. Ante la inacción de las autoridades, los vecinos amenazan con cerrar el puente si no reciben una respuesta en diez días. “Tomaremos medidas más drásticas, denunciaremos ante el Ministerio Público la incompetencia funcional de estos malos funcionarios,” declaran, hartos de promesas incumplidas y una infraestructura en constante deterioro. Las inspecciones recurrentes de técnicos no se traducen en acciones concretas, como cuestiona uno de los vecinos: “¿Cuántas veces van a venir a inspeccionar para que recién pongan las tuercas?”
El puente Comuneros I, más que una simple conexión vial, es un símbolo de la precariedad y la vulnerabilidad de una comunidad que clama por soluciones. La inacción de las autoridades no solo pone en riesgo la seguridad de sus habitantes, sino que también evidencia una preocupante falta de compromiso con el desarrollo y el bienestar de la región. La estructura, herida de muerte por el robo y el abandono, exige una intervención urgente antes de que sea demasiado tarde.