Santa Fe: Pediatra imputado por abuso sexual recupera la libertad con restricciones
Un clima de conmoción y preocupación se cierne sobre Santa Fe tras la decisión judicial que permitió la liberación del pediatra Esteban A., investigado por presuntos abusos sexuales a pacientes. El profesional, quien había sido detenido días atrás, recuperó su libertad bajo estrictas condiciones, generando malestar entre las víctimas y sus familias.
El caso que sacude al sanatorio Sagrado Corazón
La investigación se originó a partir de la denuncia de una mujer de 26 años, quien asegura haber sido víctima de abuso durante una consulta médica en el sanatorio Sagrado Corazón el 20 de julio de 2026. Según su relato, el pediatra, mientras examinaba a su hija, comenzó a levantarle la ropa, llegando a exponer su busto. La mujer, en estado de shock, no pudo reaccionar ni denunciar el hecho en el momento.
Sin embargo, la denuncia inicial desencadenó una serie de contactos con otras posibles víctimas, lo que llevó al Ministerio Público de la Acusación (MPA) a abrir una investigación y solicitar la captura del profesional. La rápida difusión de la denuncia en redes sociales contribuyó a la escalada de la situación.

Acusaciones que se suman: un historial preocupante
La Fiscalía formalizó acusaciones contra el pediatra por tres casos distintos. Además del incidente en el sanatorio, se investiga un presunto abuso ocurrido en 2022 en el Hospital Iturraspe, donde una adolescente de 14 años denunció haber sido tocada inapropiadamente y solicitada para un beso. Este expediente había sido archivado inicialmente, pero fue reabierto tras la acumulación de nuevas denuncias.
Un tercer caso, presentado en 2024, involucra a una niña que relató episodios ocurridos entre sus siete y ocho años en un contexto familiar. La declaración testimonial de la menor en Cámara Gesell se considera crucial para el desarrollo de la causa.

La decisión judicial y la reacción de las víctimas
El juez Silva, a pesar de las solicitudes de la Fiscalía, rechazó la prisión preventiva, argumentando que no existían riesgos procesales suficientes. Sin embargo, impuso restricciones al pediatra, incluyendo la obligación de realizar cualquier consulta médica en presencia de otro profesional de la salud, la prohibición de salir de la provincia y del país, y la presentación de una caución económica de 15 millones de pesos.
La decisión judicial generó indignación y temor entre las víctimas y sus familiares. Jemima, una de las jóvenes denunciantes, expresó su preocupación por su seguridad y la de su hija, señalando haber recibido presiones para eliminar publicaciones en redes sociales. Jorgelina, madre de otra denunciante, cuestionó la demora en la respuesta judicial y sugirió que los hechos podrían revelar un patrón de conducta por parte del médico. “Sabía que no era algo casual, sino un patrón de esta persona”, afirmó.
El abogado defensor, Matías Pautasso, negó las acusaciones y criticó el accionar del Ministerio Público. El sanatorio Sagrado Corazón, por su parte, decidió desvincular al médico y comunicar la situación a otras instituciones donde había prestado servicios, en un intento por mitigar el impacto de la crisis.
La investigación continúa su curso, mientras la comunidad de Santa Fe se enfrenta a las consecuencias de este caso que ha puesto en tela de juicio la confianza en el sistema de salud y la protección de los menores.